No hay duda de que cuando hablamos de problemas bucales, el más común es la caries. Una dolencia que cada día sufren más personas sin importar su edad. Es por ello por lo que en estas líneas vamos a ver en profundidad qué es una caries y cómo se puede prevenir.
¿Qué es una caries?
En esencia podemos decir que una caries no es otra cosa que una enfermedad infecciosa que ha sido causada por las bacaterias que producen los restos de comida que se almacenan en los dientes. Unas bacterias que, desde el primer momento, comienzan a desmineralizar los dientes
Como hemos avanzado ya, esta dolencia puede afectar tanto a niños como a personas de edad avanzada y suele tener su origen en una higiene bucal defectuosa aunque siempre puede haber otros factores.
Sea como fuere lo cierto es que las caries presentan unos síntomas que son perfectamente identificables tanto para los dentistas como para los propios pacientes.
- Molestia o dolor en la zona en la que se ha producido la caries.
- El mal aliento o la sensación de tener mal sabor en la boca es otro de los posibles signos de la caries. Esto se debe a la presencia de las bacterias que hemos mencionado hace tan solo unos instantes.
- La sensibilidad dental puede hacer acto de presencia. La causa de esta sensibilidad es el pequeño orificio que las bacterias van haciendo en el diente lo que hace que el frío o el calor penetre en el nervio con mucha facilidad.
- El cambio de color del diente es muy común. De hecho la práctica totalidad de las personas suelen ver una tonalidad oscura en el lugar en el que tienen la caries.
- Aunque no es lo más frecuente, cierto es que el sangrado del diente puede ser otro síntoma bastante común llegado el caso.
Consejos a seguir para prevenir la caries
En un primer momento las caries pueden no suponer un problema bucal grave. Sin embargo, mal tratadas o tratadas tarde pueden complicarse. Esta realidad hace que la prevención sea la mejor arma que se tiene al respecto.
Cepillado diario
Sin lugar a dudas esta es la medida principal que hay que tener en cuenta a la hora de prevenir las caries. Y es que como consecuencia de todas las comidas que efectuamos a lo largo del día, el riesgo de que restos de las mismas se queden acumulados es muy elevado.
Es por ello por lo que se recomienda llevar a cabo un cepillado de manera diaria. Un cepillado que debe durar al menos dos minutos y que debe hacer hincapié en todos los rincones de la boca sobre todo en aquellos de difícil acceso.
Añadir que el uso de una crema dentífrica u otra, así como el uso de un determinado cepillado, no marca la calidad del cepillado. La calidad del cepillado la marca el método a seguir y el tiempo empleado.
Completa tu higiene bucal
Se puede caer en el error de pensar que una higiene bucal termina con un buen cepillado de dientes. Por desgracia esto no es así en absoluto. Y es que si bien es cierto que un buen cepillado puede llegar a eliminar una gran parte de los restos de alimentos y bacterias, siempre se puede ir un poco más allá.
- Hilo dental. Tenemos que reconocer que el uso del hilo dental no está muy extendido. Sin embargo actualmente se sabe que es de una gran utilidad. Gracias a él vamos a poder llegar a esos espacios que hay entre las piezas dentales a los que el cepillo, sencillamente, no llega.
- Vaya por delante que la utilización de este tipo de enjuagues tiene que estar supervisada por un especialista. Sin embargo hay que reconocer que su efectividad está más que demostrada haciendo que la higiene bucal sea mucho mayor pudiendo así evitar problemas futuros.
Mantén una dieta equilibrada
Mantener una dieta equilibrada es interesante para cualquier ámbito de la vida. Y uno de ellos, como no puede ser de otro modo, es el de la higiene bucal. Es por ello por lo que se recomienda siempre seguir unas pautas muy bien definidas.
- Aunque se eliminen los restos de alimentos siempre es conveniente no abusar de aquellos alimentos con un alto contenido en azúcar.
- Las bebidas gaseosas contribuyen a debilitar el esmalte lo que puede favorecer, en algunos casos, la aparición de caries.
- Alimentos como por ejemplo las carnes y los embutidos son claros candidatos a desprender pequeños restos que se quedarán en la boca a pesar de realizarse un buen cepillado. De ahí que tengamos que tener mucho cuidado al comerlos.
Visita a tu dentista
Pero claro, todas estas pautas de prevención no servirán de nada si no se visita al dentista con una cierta frecuencia. Es complicado decir cuál es la frecuencia óptima ya que la boca de cada persona es completamente distinta y su estilo de vida también. No obstante, visitar al especialista una vez cada 6 meses puede ser una buena recomendación.
Hay que tener en cuenta que la visita al dentista no solo debe hacerse para tratar un problema. También debe hacerse para revisar el estado actual de la boca y prevenir cualquier dolencia como puede ser, por ejemplo, el caso de las caries. De este modo, además, no solo estaremos previniendo la aparición de la caries sino que, al mismo tiempo, estaremos atajando otros problemas que pueden llegar a tener una solución mucho más compleja.
Como has podido comprobar por ti mismo los pasos que se deben seguir para prevenir una caries no son nada extraordinarios. Con esto lo que queremos decir es que cualquiera los puede llevar a cabo manteniendo así su salud bucal en unas condiciones óptimas. Un hecho que le permitirá tener una calidad de vida mucho mejor ya que la masticación, el malestar y futuros problemas de estómago pueden ser unas consecuencias que no son nada deseables desde ningún punto de vista.